Los recursos, explicó el funcionario, se distribuyen entre acciones relacionadas con la producción, vigilancia y restauración del territorio
Chiapas cuenta con 20 áreas naturales protegidas de carácter federal que en conjunto abarcan poco más de un millón de hectáreas, de las cuales entre 40 y 45 por ciento corresponden a zonas donde comunidades realizan actividades agrícolas, pecuarias y de aprovechamiento de recursos naturales.
Pablo Palacios Chávez, director regional Frontera Sur-Istmo-Pacífico Sur de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), explicó que el manejo de estos territorios no se limita a la protección de flora y fauna, sino que también contempla a las comunidades que habitan y desarrollan actividades productivas dentro de las áreas protegidas.
Señaló que estos espacios resguardan recursos naturales, paisajes y servicios ambientales que son fundamentales para el desarrollo de las sociedades, al tiempo que representan el espacio de vida y sustento para comunidades locales.
“Muchos de estos lo hacen de manera orgánica y de manera sustentable a través de técnicas tradicionales de producción”, indicó.
Entre 40 y 45 por ciento de las ANP en Chiapas son para comunidades que realizan actividades agrícolas, pecuarias y de aprovechamiento de recursos naturales / Foto: Thiaré García / El Heraldo de Chiapas
De acuerdo con Palacios Chávez, uno de los objetivos de la Conanp es que las actividades productivas que se realizan en las zonas de uso y aprovechamiento sean orientadas hacia modelos sustentables y orgánicos, mediante el fortalecimiento de las capacidades de los propios productores.
Para ello, la dependencia brinda acompañamiento y opera programas de apoyo dirigidos a grupos comunitarios. Entre ellos se encuentra el Programa de Conservación para el Desarrollo, mediante el cual cada año se emite una convocatoria para respaldar proyectos de productores asentados en las áreas naturales protegidas.
En este año, la Conanp destinó poco más de 40 millones de pesos para proyectos de desarrollo y restauración en las comunidades participantes. Los recursos, explicó el funcionario, se distribuyen entre acciones relacionadas con la producción, vigilancia y restauración del territorio.
Uno de los puntos centrales es la conservación del suelo, considerado la base productiva de actividades como la agricultura / Foto: Gobierno de México
“Acciones no sólo de mejora de producción, sino acciones de vigilancia también del territorio, acciones de restauración del territorio”, detalló.
El funcionario señaló que el propósito es avanzar hacia un manejo integrado de las áreas naturales protegidas, de manera que las actividades agropecuarias y pecuarias no comprometan los recursos naturales.
Uno de los puntos centrales es la conservación del suelo, considerado la base productiva de actividades como la agricultura. En este sentido, la Conanp impulsa el uso de insumos orgánicos en lugar de productos químicos, incluidos aquellos que pueden ser elaborados por los propios productores.
Palacios Chávez destacó además el papel del café como una de las actividades productivas que pueden vincular conservación y generación de ingresos para las comunidades.
La estrategia de conservación, explicó, busca que las áreas naturales protegidas mantengan su función ambiental sin desvincularlas de las actividades económicas / Foto: Gobierno de México
“Chiapas es un estado productor que se distingue por el caso del café”, afirmó, al señalar que este cultivo permite conservar ecosistemas y generar oportunidades para habitantes de las comunidades locales.
La estrategia de conservación, explicó, busca que las áreas naturales protegidas mantengan su función ambiental sin desvincularlas de las actividades económicas de las poblaciones que viven en ellas. El objetivo es que el aprovechamiento de los recursos se realice bajo esquemas que permitan mantener la productividad de los territorios sin comprometer sus recursos naturales.
En ese esquema, las más de un millón de hectáreas bajo protección federal en Chiapas representan también territorios donde conservación y actividades productivas se desarrollan de manera conjunta, con programas dirigidos a fortalecer prácticas sustentables y acciones de restauración y vigilancia.
Por: El heraldo
