Diversas piezas de lujo, incautadas a integrantes del crimen organizado, han dejado más de 21 millones de pesos en las subastas organizadas por el gobierno federal en el último año.
Poco más de 21.2 millones de pesos ganó el gobierno de Claudia Sheinbaum gracias a las joyas subastadas el último año por el Instituto Para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep).
Relojes de reconocidas marcas como Cartier, Corum, Omega, Rolex y Tag Heuer; así como gargantillas, dijes, pulseras y anillos de diferentes quilates y con incrustaciones de diamantes, esmeraldas o rubíes, son algunas de las joyas que el Indep ha vendido en el último año.
De acuerdo con reportes de la dependencia, las alhajas incautadas a integrantes del crimen organizado son uno de los artículos, junto con los autos de lujo, más atractivos y que más se venden en las subastas por la excentricidad de cada pieza. Lo recaudado ha sido destinado a programas de mejora a la salud en distintos puntos del país.
Relojes con incrustaciones de diamantes y precios de salida de hasta 329 mil 448 pesos o un collar tipo eslabón de oro amarillo con precio de 152 mil 500 pesos han encontrado comprador, mientras que terrenos con precios similares e incluso más baratos se han quedado sin oferta de compra.
Los anillos de compromiso, con precio de venta de entre los 46 mil y hasta los 177 mil pesos, son de las joyas más peleadas en las subastas, las cuales han llegado a registrar hasta diez competidores por una sola pieza.
“El gusto por las joyas funciona como una forma de autoexpresión, comunicación de identidad y **estatus social”, dice la socióloga Mónica Salazar.
En entrevista con El Sol de México, agregó que en el caso de las piezas vendidas por el Indep, existe, además, una especie de curiosidad y empoderamiento en adquirir alguna alhaja que haya pertenecido a algún narcotraficante famoso.
“Las subastas ofrecen un vistazo de los excéntricos gustos entre las esferas delictivas del país y eso siempre provoca curiosidad, sobre todo entre los jóvenes que se sienten atraídos por la llamada narcocultura difundida a través de gustos musicales y series televisivas”, explicó la experta.
Te puede interesar: Indep tiene un déficit de 991 millones de pesos, advierte consultora
De acuerdo con Salazar, si se analizan las series sobre narcotraficantes que se difunden por televisión o plataformas digitales, se exagera el lujo con el que viven los cabecillas del crimen organizado en mansiones rodeadas de animales exóticos que van desde leones y tigres hasta pavorreales, camionetas lujosas, aviones y helicópteros a su disposición y, por supuesto, joyas como anillos, relojes, cadenas y dijes religiosos como las que el Indep subasta.
“Se crea la ilusión de un estilo de vida, sobre todo entre los jóvenes, porque entre la gente mayor incluso existe miedo a pujar por los bienes embargados al ‘narcotráfico’”, destacó Salazar.
Las piezas con imágenes religiosas a los que los narcotraficantes comúnmente se encomiendan no pueden faltar en el catálogo del Indep. Un rosario con pendientes religiosos de oro amarillo de 14 quilates fue comprado en la última subasta, la cual se llevó a cabo en línea del 25 de julio al 6 de agosto pasado, por una persona de Guanajuato que pagó 55 mil pesos por la pieza.
De acuerdo con la organización internacional Insight Crime, para los narcotraficantes figuras como Cristo, Jesús Malverde, El Niño de Atocha y la Santa Muerte son mucho más que símbolos religiosos, amuletos de poder, protección y suerte en un mundo marcado por la violencia y el peligro constante.
Entre los objetos religiosos que se han vendido también se encuentra un reloj con la imagen de Cristo en colores llamativos, por 398 mil pesos, y un collar de oro también con la imagen de Cristo, pero crucificado sobre un ancla y un timón, con un precio de venta de 273 mil pesos.
Sólo en la subasta de agosto pasado, al menos 13 collares con cruces y Cristos de diferentes quilates e incrustaciones de piedras preciosas como zafiros y esmeraldas, fueron adquiridos por precios que oscilaron entre los 32 mil y los 77 mil pesos.
Hay piezas que aún esperan comprador.
Pero no todas las alhajas han tenido comprador; muchas de ellas han tenido que regresar a los aparadores por su alto costo, como sucedió con un reloj para caballero marca Corum con indicador de fecha y día y 44 chispas de diamantes con un precio de salida de 450 mil pesos, cuya oferta se declaró desierta en la última subasta.
Otro es una cadena tipo torzal con pendiente de cocodrilo de oro amarillo de 14 quilates con chispas de diamantes y precio de 132 mil 500 pesos, cuya oferta también se declaró desierta en la misma subasta.
Las joyas de bajo precio tampoco resultan atractivas para los compradores en las subastas del Indep, como consta en los archivos de la dependencia, en los cuales un lote con bisutería de diferentes modelos con costo de 14 mil 142 pesos, por ejemplo, no se ha podido vender en dos subastas consecutivas. Lo mismo sucedió con un lote de mil 944 relojes para caballero por el que pedían 42 mil 785 pesos y nadie compró.
Las joyas han sido, también, tema de discordia y desprestigio del Indep ante denuncias por presuntos robos y mutilaciones de piezas muy valiosas hechas de oro, diamantes, esmeraldas, rubíes y zafiros que serían subastadas.
Los hechos sucedieron en septiembre del 2020 y provocó que la Fiscalía General de la República (FGR) abriera una carpeta de investigación que hasta hoy sigue su curso.
