Se establece la ruta interinstitucional que articula alfabetización, certificación
de primaria y reconocimiento de saberes, con la participación de especialistas
de la Unach
Con el propósito de dar continuidad a los aprendizajes de jóvenes y personas adultas que
han participado en el programa Chiapas Puede, el secretario de Educación, Roy
Mandujano, presidió los trabajos orientados a construir una nueva etapa de formación
académica que permita avanzar de la alfabetización inicial hacia la educación primaria, la
certificación de estudios y el reconocimiento de los conocimientos adquiridos a lo largo de
la vida.
Esta iniciativa representa una ventana de oportunidad en el horizonte educativo de
Chiapas del gobierno humanista de Eduardo Ramírez Aguilar, al plantear una pregunta
fundamental para la política educativa: ¿qué sigue después de aprender a leer y escribir?
La respuesta se construye mediante un trayecto formativo integral encabezado por la
Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) junto a otras instituciones
educativas que reconocen a la alfabetización como el punto de partida para ampliar las
oportunidades de aprendizaje, fortalecer la autonomía de las personas y favorecer su
participación en la vida comunitaria, social y productiva.
La propuesta tiene como eje el Método Matías de Córdova, estrategia de alfabetización
que en septiembre de 2026 recibió el Premio Unesco-Confucio de Alfabetización,
reconocimiento internacional que distingue los esfuerzos de Chiapas por acercar el
aprendizaje de la lectura y la escritura a jóvenes y personas adultas, particularmente en
contextos de mayor rezago educativo.
En esta nueva etapa, la Unach encabeza el componente académico mediante la
integración de 22 especialistas que participan en cuatro proyectos articulados con las
dimensiones del aprendizaje 360: saber, hacer, ser y convivir. Esta estructura busca
vincular los conocimientos académicos con las habilidades prácticas, el desarrollo personal
y la construcción de relaciones sociales basadas en el respeto y la colaboración.
Al respecto, Oswaldo Chacón Rojas, rector de la Unach, manifestó que esta iniciativa
representa una gran oportunidad para reafirmar el compromiso de la institución con la
educación en todos sus niveles, más allá de la formación superior. Destacó que el grupo
multidisciplinario de docentes e investigadores trabajará de manera coordinada para
contribuir al cumplimiento de esta meta y consolidar una ruta de continuidad académica
para jóvenes y personas adultas.
Asimismo, señaló que este esfuerzo contempla la construcción de nuevos instrumentos
pedagógicos, el diseño de materiales educativos y la implementación de acciones
específicas que respondan a las necesidades de quienes buscan continuar su formación.
En ese sentido, afirmó que la Unach orientará sus capacidades académicas y de
investigación a desarrollar esta propuesta y darle continuidad al trabajo iniciado con el
programa Chiapas Puede, mediante una estrategia que articule el conocimiento
especializado con las necesidades educativas de la población.
Por su parte, Mandujano planteó que esta nueva metodología incorpora los principios de
la Nueva Escuela Mexicana y la filosofía del Lekil Kuxlejal (Buen Vivir), desde una
perspectiva andragógica que reconoce las experiencias, los conocimientos previos y las
condiciones particulares de las personas adultas. De esta manera, el aprendizaje se
concibe como un proceso situado, pertinente y vinculado con la realidad de quienes
buscan continuar sus estudios.
Asimismo, comentó que la propuesta contempla mecanismos de evaluación con fines
certificadores, desde un enfoque formativo y no punitivo, para identificar los aprendizajes
alcanzados y facilitar la acreditación de conocimientos. Este modelo reconoce que las
personas no llegan al proceso educativo sin saberes, sino con experiencias y habilidades
que pueden incorporarse a su trayectoria académica.
Con esta iniciativa, la Secretaría de Educación refrenda su compromiso de impulsar una
política educativa que no se limite a enseñar a leer y escribir, sino que genere condiciones
para que cada persona pueda continuar aprendiendo, acreditar sus conocimientos y
ampliar sus oportunidades de desarrollo, en congruencia con la visión humanista del
gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, y con el propósito de hacer de la educación una
herramienta efectiva de transformación social.
