En otros conflictos, los poderes notariales requieren comprobar que estén vigentes y que quien representa al propietario tenga facultades para realizar la operación
Los contratos privados de compraventa que nunca llegan a convertirse en escrituras están entre los problemas que con mayor frecuencia llegan a las notarías, y pueden complicar durante años la acreditación legal de una propiedad, señaló el notario público Iván Guzmán, titular de la Notaría 191 de Tuxtla Gutiérrez.
El fedatario explicó que también pueden generar disputas los poderes notariales, las cesiones de derechos, las firmas cuestionadas y los antecedentes sucesorios, pero fue el contrato privado de compraventa sin escriturar el problema que identificó expresamente como frecuente.
“Es importantísimo acudir a su notario de confianza desde un principio para que les podamos analizar los documentos”, señaló.
Como ejemplo, relató el caso de una mujer que pretendía donar a su hija una vivienda que había comprado aproximadamente 20 años atrás. Al revisar la documentación descubrió que nunca había obtenido las escrituras y que las personas que le vendieron el inmueble ya habían fallecido. “La señora tiene la posesión, pero no tiene la propiedad documental”, explicó.
En otros conflictos, los poderes notariales requieren comprobar que estén vigentes y que quien representa al propietario tenga facultades para realizar la operación; las cesiones de derechos deben acreditar cómo se transmitió el derecho sobre el inmueble, mientras que las firmas cuestionadas pueden derivar en procedimientos para determinar su autenticidad.
