Habitantes de 17 comunidades de Cintalapa advierten que no permitirán un desalojo. Autoridades mantienen presencia de seguridad en la región.
Cintalapa, Chiapas., a 04 de septiembre del 2026. – (DSN). – La disputa territorial en Los Chimalapas volvió a elevar la tensión en la zona limítrofe entre Chiapas y Oaxaca. Al menos 600 comuneros de San Miguel Chimalapa anunciaron una movilización para este viernes 4 de septiembre hacia el ejido Gustavo Díaz Ordaz, en la zona noroeste de Cintalapa.
Los comuneros oaxaqueños buscan reclamar tierras que consideran parte de su territorio comunal y han planteado a los habitantes de la zona la posibilidad de incorporarse al régimen comunal zoque o abandonar los terrenos.
El anuncio generó una respuesta inmediata de habitantes de 17 comunidades de Cintalapa, quienes marcharon en la cabecera municipal para rechazar cualquier intento de desalojo y advirtieron que defenderán su permanencia en las tierras que, aseguran, han ocupado durante décadas.
Riesgo de confrontación
La posibilidad de que cientos de personas se concentren en la zona incrementó la preocupación por un eventual enfrentamiento.
Ante este escenario, el Gobierno de Chiapas mantiene presencia de la Guardia Estatal, la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal y elementos federales, con el argumento de prevenir actos de violencia y garantizar la seguridad de las comunidades.
Las autoridades estatales han llamado a las partes a evitar cualquier acción que pueda derivar en violencia, despojo o desplazamiento y han insistido en que el conflicto debe resolverse por las vías institucionales.
Un conflicto que viene de décadas
El problema tiene como antecedente una disputa territorial que durante décadas enfrentó a Chiapas y Oaxaca por la definición de sus límites.
En 2021, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió la controversia constitucional y determinó que una amplia superficie en disputa corresponde a Oaxaca.
Sin embargo, la resolución territorial no solucionó automáticamente la situación de las comunidades asentadas en la zona. Los pobladores de las comunidades chiapanecas sostienen que cuentan con documentos agrarios y derechos derivados de décadas de ocupación.
Ese es precisamente uno de los principales puntos de tensión: mientras los comuneros de San Miguel Chimalapa argumentan derechos sobre el territorio comunal, los habitantes asentados en la región defienden sus derechos agrarios y su permanencia.
Llaman a detener la movilización
La Procuraduría Agraria propuso instalar una mesa de diálogo el próximo lunes 7 de septiembre en Oaxaca y solicitó suspender la movilización programada para este viernes como condición para avanzar en las negociaciones.
Hasta este jueves, los comuneros de San Miguel Chimalapa mantenían su intención de acudir a Gustavo Díaz Ordaz.
Por su parte, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas ya realizó una visita al ejido para conocer las preocupaciones de los habitantes, relacionadas principalmente con la seguridad, la certeza jurídica sobre las tierras y la permanencia de las familias.
El punto crítico
Los Chimalapas enfrentan ahora una situación delicada: una sentencia federal resolvió una parte de la disputa entre Oaxaca y Chiapas, pero la permanencia y los derechos de las comunidades asentadas en el territorio siguen siendo un asunto pendiente**.
Con una movilización de cientos de comuneros anunciada para este viernes y la negativa de los pobladores de Cintalapa a abandonar sus tierras, las autoridades enfrentan el reto de evitar que una disputa jurídica y agraria termine nuevamente en un conflicto social y de seguridad.
La prioridad, coinciden las autoridades, es impedir que el conflicto escale y lograr que las diferencias se resuelvan mediante el diálogo y los procedimientos legales, sin despojos, violencia ni desplazamientos.
